Semana 26, mes 6: de boxeo

Y de repente un día te dicen que tu hijo pequeño, tu bebe, tiene una enfermedad degenerativa y es probable que, si la ciencia no lo evita, muera antes que tú… y sientes como un derechazo en toda la cara.

De repente te dicen que no es que no vaya a vivir más que tú, es que además, en unos años, no podrá moverse ni llevar una vida como los demás niños… y entonces sientes un golpe que te deja noqueado.

De repente te das cuenta de que tu hijo va a sufrir, que va a vivir momentos muy duros, que va a tener que luchar contra muchos y contra mucho… y  casi caes a la lona.

De repente caes en la cuenta de que muchos de los sueños que tendrá tu hijo no se cumplirán, sientes que el tiempo no te llega, que va demasiado deprisa, el vértigo te invade, te mareas y te comes el suelo y empiezas a escuchar 1, 2, 3….

ali_lona

Pero también, de repente, sientes que no estás solo, que contigo hay muchas personas que están viviendo, sufriendo y luchando por lo mismo, y remontas y te levantas.

Y también, de repente, te das cuenta de cuál es el verdadero sentido de la vida, que la felicidad es un estado que está por encima de muchas cosas y de muchas personas porque solo te pertenece a ti. De repente sabes quien está a tu lado de corazón y quien no, sabes que da igual llorar en medio de la calle o dar un grito. Aprendes cuáles son los problemas de verdad, por los que merece la pena preocuparte. Entonces eres tu el que empiezas a dar golpes.

Y por supuesto, de repente, te enteras de que la investigación está de tu lado, que está luchando contigo y empiezas a aprender de ciencia, de ingeniería genética, de enfermería, de medicina, de fisioterapia…. y te alegras de todo lo que sabes y vuelves a hacer eventos y a planificar campañas y carteles y vuelves a escribir. Y ya si que no paras de dar golpes y te da igual caer porque sabes que vas a poder levantarte.

Y entonces es cuando empiezas a soñar con que ganar a tu adversario es posible y que lo vas a conseguir, que vas a ganar por K.O.; aunque algún día, sin saber como ni darte cuenta, vuelves a escuchar al árbitro 1, 2, 3, 4…

——

Ayúdanos a cumplir nuestro sueño

 

 

 

 

Semana 25: nuestro primer evento

Esta semana hemos podido representar a Duchenne Parent Proyect España en un evento solidario y, para nosotros, ha sido fantástico por muchas razones.

En primer lugar, porque supone un paso más en nuestra lucha contra Duchenne y uno muy grande. Todo lo que sea luchar para que Pablete y todos los niños con Duchenne se curen es poco. Hay que avanzar y sentados en el sillón de casa no se avanza.

En segundo lugar, porque hemos vuelto a sentir el calor de los amigos, que siempre nos acompañan, siempre nos echan una mano, llueva, truene o haga sol. Es muy reconfortante saber que uno se rodea de buena gente y que no está solo, sobre todo cuando la vida te lo pone difícil.

En tercer lugar, porque hemos sentido que Héctor se rodea de gente excepcional. A parte de que fue el AMPA de su cole la que organizó la jornada y la que contó con nosotros desde el primer momento, sentimos personalmente su apoyo y compañía en todo momento y eso nos hace muy felices. Que te cuiden a ti te hace sentir muy bien pero lo que sientes cuando cuidan de tu hijo no se puede expresar.

En cuarto lugar, porque cuando estás de cara a la gente en un stand sientes el apoyo de todos, sientes su solidaridad a flor de piel. Nadie se queda impasible cuando les cuentas que estás luchando porque tu hijo tenga una vida plena, porque viva más y mejor que tu, porque esté sano y sea feliz y esa sensación te devuelve la confianza en el ser humano. Claro que todos vuelven a su vida, normal, pero durante 3, 4, 5 minutos han estado contigo.

Y en quinto lugar, pues porque hemos conseguido sumar y contribuir con fondos para que la investigación no pare.

Aquí os dejamos unas fotos de la I Jornada Solidaria del AMPA Teresa de Calcuta.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

De Pablo poco os podemos contar esta semana. Lo está pasando bastante mal, creemos que porque le están saliendo un par de muelas, llora y se queja todo el rato y no quiere a casi nadie. No duerme bien, está cansado y está muy mimoso, así que no tiene muchas ganas ni de caminar ni de nada.

Sí que podemos decir que su mejor momento de la semana fue en la jornada del sábado, durante la batucada fin de fiesta. Ahí si que estuvo tocando y bailando como el que más, disfrutó casi más que su hermano y que su padre 😉

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

¡¡Hasta la semana que viene, amigos!!

Semana 24: un par de pasitos más

Esta semana vamos a empezar por el final, por hoy, día de la madre, que en casa ha sido un día muy emotivo.

Desde luego, para mi, como madre ha sido un día de 10. Mis chicos me han hecho sentir como una reina, he sentido el calor de mis ángeles, de mi ejército de guerreros y de mis amigas y compañeras en la lucha y he recibido uno de los mejores regalos del mundo: PABLO HA DADO DOS PASOS SOLO.

Sí que la rehabilitadora nos dijo el martes que Pablo iba muchísimo mejor y que nuestra Rosa me dijo que me iban a preparar una sorpresa para el día de la madre, pero vamos ¡¡menudo regalo!! Menuda terapia especial que han hecho esta semana 😉

Pero como hija ha sido un día muy triste. Ha sido el primer día de la madre en el que no he podido llamar a mi madre para felicitarla, ni he podido ir a tomar un aperitivillo a mediodía ni hemos ido a su casa a comer y ha sido muy duro. Es verdad que nunca, ni un solo día dejo de pensar en ella y, a veces, a pesar de mi falta de fe, siento que me escucha, que me pone ángeles en el camino y que es ella la que me ayuda a levantarme cada día; pero hay días en los que el sentimiento de falta es mayor y no puedes remediar sentir que se te parta el corazón.

wp-1462140985444.jpg

No podemos acabar esta semana sin hablar de mi nuevo amigo Alfredo Sánchez Sansano, un guerrero, un campeón que lleva 29 años luchando contra Duchenne, un tío con tanto coraje y tantas ganas de ser feliz, cuya voluntad no deja a nadie impasible.

Hace apenas un par de semana que nos enteramos que Alfredo había publicado un libro contando como era su vida con Duchenne y decidimos comprarlo. Es cierto que al principio pensamos en si iba a ser conveniente para nosotros dado que por un lado acabábamos de recibir el diagnóstico y por otro nuestro Pablete tenía poco más de dos años y nos quedaba mucho camino por recorrer. Ahora, después de haber leído más de medio libro podemos decir que nos ha hecho de todo menos mal. A pesar de la emoción, nos ha llenado de alegría, de esperanza, de optimismo y de ganas de vivir. Nos hemos dado cuenta de que vamos por el buen camino, por el camino que nos llevará a ser felices y que nos conducirá a vencer a Duchenne.

Muchísimas gracias Alfredo por tu ejemplo, por ser como eres, por dejarme ser tu amiga y por habernos puesto una sonrisa en la cara.

Amigos ¡seamos felices!

wp-1462140890723.jpg

 

 

Semana 23: 3 días de subida y 3 de bajada

Esta semana, que empezó con varicela, ha sido bastante durilla.

Pablo no se ha encontrado bien, ha estado muy incómodo, ha necesitado toda la atención y ha llorado mucho, el miércoles se levantó a las 7:30 de la mañana y hasta las 2 que se durmió la siesta no paró de quejarse y llorar..:(

Creo que no hace falta que os diga lo mal que lo ha pasado él y lo mal que lo hemos pasado nosotros; menos mal que el jueves empezó a mejorar y el viernes ya pudimos bajar al parque a que se tirara por el tobogán unas cuantas veces.

Eso sí, a pesar de que no ha ido a terapia ni un sólo día esta semana y que ha estado muy cansado, tenemos que decir que ya ha empezado a andar agarrado sólo de una mano. Ya va, pasito a pasito, equilibrándose él solo.

Os tengo que confesar que ha habido momentos malos esta semana, porque tener a un enano llorando todo el día, tener que hacer la comida con él de la mano porque no me soltaba y tener que llevarlo hasta a el baño porque si no no me podía ni duchar, pues es difícil. Ojo, pero no por tener que estar con Pablo, que sus abrazos compensan todo y de esos esta semana ha habido miles; sino porque, mientras Chris está trabajando, no hay nadie que me pueda echar una mano para quedarse con él cuando yo bajaba al perro o mientras me cambiaba de ropa.

Cuando yo dejé mi trabajo al conocer el diagnóstico de Pablo no lo hice por no poder pasar tiempo con él, porque yo trabajaba media jornada, lo hice porque no tenía a nadie que se ocupara de llevarlo a las terapias, que se quedara con él en casa cuando se ponía malo y que fuera con él al médico siempre que hiciera falta.

Con Héctor fue totalmente distinto yo tenía un trabajo en comunicación, que es mi profesión, y trabajaba mucho, muchísimas horas, y viajaba y hacia eventos y me quedaba muy poco tiempo para estar con él, pero no importaba, era todo más fácil porque estaba mi madre, porque la teníamos siempre ahí cuando hacía falta.

Tengo que deciros que hoy por hoy soy mucho más feliz que antes, echo de menos el tiempo que no he pasado y que no paso con Héctor, pero pasar tiempo con Pablo me hace sentir a gusto con la vida. Es curioso que después de estudiar una carrera, dos máster, un postgrado y mil y un cursos para «realizarme» resulte que ahora con mis costurillas, mis blogs y mi familia me siento mejor que nunca.

Supongo que por un lado he encontrado la razón de vivir, luchar contra Duchenne y, por otro, entiendo que la realización no depende de nada ni de nadie más que de ti mismo.

Por cierto, y si os apetece conocernos y estáis por Madrid, el 7 de Mayo tenéis una cita para comer y pasar el día con nosotros.

wp-1460471367671.jpg

Semana 22: varicela

Esta semana escribo yo, Chris, otra vez. Resulta que Nuria se fue a Madrid unos días para ir con Héctor al hospital para quitarle la escayola y nos quedamos Pablo y yo en casa.

Seguramente le habría encantado a Pablo irse con su mami y con su chache, pero no queríamos que perdiese una semana entera de terapias, y como en mi empresa la conciliación es muy importante y tengo la suerte de poder trabajar desde casa, se quedó conmigo.

Así me fui enterando de como es el día a día de Nuria y, la verdad, es que es para ponerle un monumento; todavía no entiendo como es capaz de levantarse cada día con esa sonrisa tan contagiosa…

Pues aquí estuvimos los dos, yo con mi portátil, él con el suyo, cada uno trabajando en sus cosas.  Y se portó de maravilla, la verdad; tan tranquilo y a la vez tan espabilado, tan bueno y a la vez tan travieso, suena a imposible, pero así fue.

Así fue hasta que volvió Nuria y le descubrió un granito en el cuello el jueves por la noche que el viernes por la mañana ya se había multiplicado, cubriendo cara, cabeza y espalda. El pediatra no tardó ni 3 segundos en confirmar nuestras sospechas: el niño tiene varicela…

Y así fue nuestro finde, con apiretal, cristalmina y noches muuuy cortas.

Hoy por la mañana hemos celebrado la tercera edición del grupo de ayuda mutua (GAM) de la Asociación y, la verdad es que nos gusta cada vez más; especialmente después de conocer a muchos de los participantes en persona en la Asamblea. Juntarse con gente que ha vivido y vive lo mismo es librarse de un peso, el peso de tener que explicarte, de no saber si te entienden, temer que alguien diga algo sin pensar que te pueda hacer daño. Es una hora y media libre de preocupaciones, somos como una familia bien avenida. Nos encanta.

Vamos a despedirnos con un vídeo, uno de los prefes de Pablo. Le gustan los Cantajuegos, de verdad que le gustan, pero su canal preferido son los 40 principales… En cuanto suena una canción con mucha marcha, se pone a bailar como una furia! A veces ya vale con decir una frase de una canción y mueve las caderas como Elvis!

Semana 21: luchando contra la genética

Está semana ha sido un poco montaña rusa, con los sentimientos subiendo y bajando.

Pablo cada día avanza un poco, es increíble cómo va adquiriendo vocabulario, asimilando instrucciones y componiendo frases a su modo. Como no, su primera frase para preguntar por una de las personas que más quiere: su chache 🙂

El lunes, que se levantó echándole de menos, nos preguntó «Chache an’ ta», le dijimos donde estaba y después de un momento pensando que su hermano se había ido en tren, nos responde tan pancho «Chú chú»… algo así, sencillo y simple, pero que nos hizo ser inmensamente felices.

Pero según avanzaba la semana aumentaban los nervios, ya que se iba acercando el momento de ir al genetista a recoger los resultados de mi prueba genética, una prueba que iba a confirmar que la portadora de la mutación del gen de la distrofina soy yo……

No sé muy bien cómo expresar lo que se siente cuando te dicen que tú has transmitido una enfermedad como Duchenne a tu hijo….la verdad es que no es culpa, porque sabes que no has hecho mal de forma intencionada, es más bien rabia por haber decidido tener un hijo y no haber sido como tus amigas que  no tienen; pena porque tu compañero de vida te ha elegido a ti y no ha otra mujer sana del mundo; soledad porque a nadie se le ocurre pensar que a ti te pueda afectar y no se preocupan por ti; impotencia porque ahora ya no puedes hacer nada para evitar el dolor y una cierta incomprensión

Pero, por otro lado, yo sentí un gran alivio porque Duchenne se transmite al 50% y mi hijo mayor acaba de cumplir 10 años con un brazo roto porque no para quieto y no para ni un segundo.

Para compensar el mal trago, el mismo día conocimos una gente fantástica, de esa que te hace creer de nuevo en la bondad del ser humano y que nos afianza aún más a nuestra nueva vida en Estepona.

Y, por si fuera poco, un remate de oro y es que la semana acabó llena de esperanza, motivación, optimismo y lucha; y es que conocimos a nuestra nueva gran familia, la gran familia Duchenne.

wp-1460322302116.jpg

Ha sido increíble poner cara a quienes te acompañan cada día, conocer a personas que te entienden sin hablar, a las que miras y te ves a ti mismo como en un espejo, que acaban tus frases porque están pasando por lo mismo que tú, que piensan muy parecido a ti, con los que compartes experiencias idénticas y sentimientos parecidos.

Por supuesto, fantástico poder dar abrazos a esos amigos que hace apenas unos meses llegaron a tu vida, con los que sabes que vas a compartir la vida y el futuro y con los que esperas celebrar la mejor fiesta de tu vida.

Personas que caminan tu camino, luchan por y para ti e investigan para que nuestros niños se curen.

Estamos tremendamente felices de, a pesar de la circunstancias, poder contar con esta gran familia 🙂

 

Semana 20: primavera

Esta semana hemos alterado un poco nuestra rutina y no es Nuria la que escribe sino que nos hemos cambiado los papeles 🙂

Pero esto no ha sido lo único que hemos cambiado y es que a nuestra rutina semanal de fisioterapia, logopeda, piscina…introdujimos un pequeño cambio que a mi me resultó sensacional.

Resulta que yo el lunes no tuve que trabajar, así que lo aproveché para llevar a Pablo a la piscina ¡qué flipe! ¡No sé quien de los dos se lo pasó mejor! Ha sido toda una experiencia para mi ya que, normalmente, es Nuria la que se ocupa de llevar a Pablo a las terapias y yo tengo que ir a trabajar.

Al final, cuando nos dieron el diagnostico de Pablo, Nuria dejó el trabajo porque era imposible compaginarlo todo y dedicar a Pablo todo el tiempo que requiera. Y eso es mucho porque, al final, tiene terapias todos los días y entre fisio, logopeda y piscina se le van las horas.

La cosa es que esto nos ha unido mucho y, de forma natural, hemos ido asumiendo unos roles en la familia que nos hace funcionar bien y ser un equipo. Dentro de que formamos una familia un poco caótica y desordenada (en el sentido más literal, vamos) cada uno ha ido asumiendo unas responsabilidades en función de los que mejor puede o sabe hacer y eso nos ayuda muchísimo en nuestro día a día.

También hemos aprovechado que esta semana ha llegado la primavera, por fin, y con ella el sol y el calor. Los árboles están en flor, las playas están llenas de guiris con calcetines y sandalias y los parques están petados de niños. Y entre ellos nuestro pequeño Pablo. Le encantan los columpios, los toboganes y todas las cosas de las que disfruta un niño, sólo hay que prestarle algo de ayuda para subir a los columpios y para moverse de uno a otro, aunque cada día se las apaña mejor solo.


Aparte de eso hemos estado luchando para conseguir la donación de los bomberos de Duchenne (perdonad si hemos sido algo pesados pero parece que ha merecido la pena! Hemos acabado tan cerca otra asociación y nosotros que aún no sabemos el «veredicto final», que ha sido todo un «foto finish», vamos!

Estad atentos mañana al Facebook, a Twitter y al Blog, en cuanto sepamos el resultado lo vamos a publicar! Sea como sea, si estás leyendo esto y nos has dado un like, te puedes sentir bien abrazado.

Semana 19: desconexión y bomberos

Esta semana nos hemos tomado un respiro, de forma más inconsciente que consciente, de Duchenne.

Esta semana con los niños en casa sólo hemos descansado y disfrutado, nos hemos reído y no hemos pensando mucho más; no hemos llorado, nada, ni una lágrima y eso, queráis que no, es increíble 🙂

Una de las primeras cosas que pasan por tu mente sentado en la consulta del neurólogo cuando te dan el diagnóstico es ¿y cómo voy a seguir con mi vida? ¿cómo se vive con esto?

Pues mirad, en nuestro caso, y tan sólo 4 meses después de ese día, lo hemos hecho sin darnos cuenta. De repente un día te ves a ti mismo pensando en el futuro asumiendo lo que te va a tocar.

Eso sí, es como esos libros que había cuando yo era pequeña de «Sigue tu propia aventura» ¿los conocéis? Eran unos libros que según la decisión que tomaras a medida que se desarrollaba la historia tenía un final distinto.

Vamos que unos días pensamos en Pablo en silla de ruedas y sin moverse, otros pensamos que va a poder moverse con un exoesqueleto en plan Iron Man o Darth Vader y otros, los más, pensamos en que la ciencia va a llegar a tiempo para nuestro pequeñajo y se va a convertir en un compositor o un bailarín famoso (que, hoy por hoy, es lo que más le gusta)

La cosa es que, en cualquiera de las opciones que nos vienen a la mente, vemos un futuro juntos y felices y eso nos hace seguir viviendo y tirar para adelante.

Imaginaos que dejamos de disfrutar de la vida y de repente un día nos damos cuenta de que Pablo se ha curado o de que ya no está… pues entonces hemos perdido el tiempo y la vida. No merece la pena 🙂

Tampoco es que no vayamos a llorar ni a sufrir más, vamos a ver, que tampoco pasa nada por tener malos días; pero nos hemos propuesto que no sea lo que defina nuestras vidas

—–

Y como no, esta semana vamos a acabar pidiéndoos a todos que os metáis en Facebook y nos apoyéis votando a nuestra asociación en la página de los Bomberos de Orense. Ellos van a hacer un calendario y el dinero que saquen lo van a asignar a la asociación que más votos obtenga.

Si votas por Nivel Nacional: Duchenne Parent Project el año que viene habrá más dinero para que investiguen y encuentren la cura para nuestros niños.

Pero no hay que dar a me gusta en la foto o en nuestro perfil o comentar nada, es mucho más sencillo.

Mirad, tenéis que entrar aquí: Bomberos Orense

y seguir los pasos explicados en este vídeo:

o en esta imagen:

12417520_1052691731454501_7370791962396177047_n

Y, por supuesto, gracias por estar a nuestro lado.

 

 

Semana 18: de avances

Esta semana empezó muy prontito, porque el lunes Pablo no se encontraba muy bien y se despertó muy temprano. Hasta aquí un día cualquiera de una familia con niños pequeños 🙂 Lo realmente importante para nosotros es que se despertó charlando como un descosido con una charla en la que, por fin, comprendimos las cosas que nos decía.

A ver, Pablo sigue hablando en lenguaje Minion, pero cada día entendemos más cosas y él se expresa mejor. Ahora cuando quiere las llaves del coche dice «burrum burrum» , cuando quiere comer nos dice «ummmmm», al perro le llama con «guau guau», dice «ya’ta» y ha llegado a decir «mamá» (lo cual llevamos intentando desde hace meses). Incluso es capaz de obedecer a Chris cuando le habla en alemán o de responderle en español o alemán con «ti» o «ja».

Pero no sólo ha avanzado en lo que al lenguaje se refiere, también lo ha hecho en movilidad. Cada vez tiene más independencia y se mueve por la casa solo cambiando de un mueble a otro; es como Tarzán que iba de rama a rama enlazando una liana a otra, igual, pero con los muebles.

Además, gracias al andador que nos ha dejado nuestra Rosa, ha estado paseando por la calle ¡por la calle!…me emociono al escribirlo.

También es capaz de dormir boca abajo, algo que hace apenas dos meses era impensable, y al despertarse levanta la cabeza e intenta él solo darse la vuelta. También se baja del sofá gateando, se agacha al suelo doblando las piernas y, por fin, cuando se cae pone los brazos para no hacerse daño.

Son avances tan importantes y que han costado tanto que estamos muy orgullosos de nuestro campeón e infinitamente agradecidos a todos los que nos ayudan y nos cuidan cada día. ¡Qué sería de nosotros sin el duro trabajo y el cariño que nos dan los terapeutas!

Me voy a despedir con dos cositas:

La primera una recomendación, que leáis la entrevista que el otro día publicaban en el Huffington Post a Silvia Ávila, presidenta de  Duchenne Parent Project. Creo que os puede ayudar mucho a entendernos y a saber qué sentimos cada día.

La segunda una foto de Pablo metido en una caja. La foto no sólo recoge un momento muy gracioso sino que, además, recoge la primera vez en la que Pablo se sostiene él solo de pié sin agarrarse a nada ni a nadie, solo le mantiene una caja de cartón. Es como la pluma mágica que ayuda a Dumbo a volar 🙂

wp-1458513539251.jpg

 

 

Semana 17: montañeros

Empezaba esta semana con una notificación en Facebook de Silvia, una amiga de la infancia, compartiendo este vídeo:

Yo la respondí diciendo que lo bueno que tiene la montaña es que siempre te encuentras a un montañero que está dispuesto a echarte una mano y a acompañarte en el camino… la famosa solidaridad del montañero.

La verdad es que era como la premonición de lo que iba a ser esta semana, en la que hemos conocido y hemos podido abrazar a muchos montañeros.

Por un lado, gracias a la IV Jornada sobre Enfermedades Neuromusculares que ASENSE organizó ayer en Sevilla, pudimos abrazar a Mariángeles y a su familia. Mariángeles fue uno de nuestros primeros consuelos, nuestro primer contacto en DPPE, quien nos abrió el camino y nos quitó la primera piedra. También a Sara, a Silvia, a Paola, a Pepe… todos compañeros de escalada que la vida nos ha puesto delante.

Hay que decir que fue una jornada muy interesante donde, además de construir comunidad, pudimos escuchar, entre otros, al neurólogo Marcos Madruga, un referente en Andalucía en cuanto a lo que Duchenne se refiere y a la neumóloga Mirella Gaboli, con la que aprendimos muchas cosas respecto a las dificultades respiratorias y, sobre todo, como evitarlas.

Por otro lado, y porque el malvado Duchenne no deja de actuar, hemos conocido a unos nuevos escaladores que han empezado a subir la montaña cerca de casa. Es una mierda, porque lo único que deseas es que nadie más, nunca más, tenga que pasar por lo que tu has pasado y sientes mucha tristeza, rabia, impotencia, pero, sobre todo, sientes empatía. Comprendes todo lo que sienten, como se levantan, como se acuestan, como están cambiando sus conceptos…te ves reflejado en sus ojos y escuchas tus mismas palabras. Y al segundo sabes que van a formar parte de tu expedición alpina siempre y que les vas a ayudar a llevar la mochila siempre que les haga falta.

Bueno, y de Pablo que os contamos….pues que sigue bailando y cantando. Es que es impresionante el ritmo que tiene este niño, no doy crédito. En cuanto podamos le vamos a apuntar a la escuela de música y, despacito, a baile….no vaya a ser que haga lo mismo que su madre, que con 4 años se apuntó sola a ballet diciendo que su madre la había dado permiso, lo cual era una mentira como una casa de grande 🙂

En la terapia con Rosa sigue avanzando, cogiendo fuerza y respondiendo como un campeón y en la piscina lo mismo, que además le encanta.

Es, junto con su hermano, el mejor regalo que nos ha hecho la vida. Cada día juntos es un día feliz 🙂